Guisela Frid Chernitzky

Comienzo por definir el racismo como un conjunto de creencias y generalizaciones exageradas acerca de hechos que provienen de un grupo étnico diferente  a la mayoría y lo que representa la mayoría de una nación determinada.

Se trata de un rechazo generalizado a un diferente color de piel,  creencias religiosas y formas de convivir con los demás .

Parece que hay una serie de personas que lideran el racismo, ¿cómo lo hacen?: Exageran, subrayan y generalizan sobre los actos no aceptados por el resto de la sociedad que pudo haber cometido algún miembro de ese grupo étnico o inclusive un acto inventado.

Los líderes del racismo se dedican a alimentar grupos comunidades y hasta pueblos enteros de que existen  otros grupos humanos dentro de su país que perjudican la economía, el avance y la grandeza de su Nación, así  vemos en distintas etapas de la Historia de la Humanidad.

Los pueblos siguen a esos líderes, pues les prometen expulsar de su territorio y del planeta  si les fuera posible a ese supuesto mal que les deteriora. Junto con las promesas  se prometen beneficios laborales, de vivienda, de salud y de progreso.

Los líderes como Trump utilizan una vez más el odio, hacia los grupos étnicos y religiosos, ese odio irracional, es un odio alegre, ¿Por qué alegre? A  gran cantidad  personas les encanta la idea de tener culpables de lo que no pueden solucionar como sociedad, culpables de la delincuencia, de narcotráfico, del terrorismo y ojo algo muy  delicado que no sólo recrea el racismo sino también la xenofobia( odio al extranjero, al foráneo).

Así se crean nuevas leyes anti emigración, leyes contra extranjeros que ya emigraron y una serie de actos de violencia verbal y física contra las minorías étnicas de un país.

Trump aparece como el líder carismático en medio de una crisis mundial económica, política, social y de valores humanos y humanistas, en una extraña época donde en consumo, la vanidad estan por encima de las personas, y de la vida misma.

El mandatario de Estados Unidos sube al poder como lo hizo Hitler e Isis,  teniendo fascinados al Ku Klux Klan y  a los racistas de Estados Unidos,  junto con las ultraderechas y extremistas del mundo.

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